IRREVERSIBLE
Primera parte
Era una tarde como otra cualquiera, pero algo en el aire
pesaba más de lo normal. El día anterior había bebido como un descosido y no
recordaba nada desde la cena. Necesitaba salir del apartamento y despejar la
cabeza.
En el portal saludé al portero con un movimiento de cabeza. No
se merece más; sabía que el maleducado no iba a responder. Y eso que el último
día que le pedí ayuda para mover unos muebles le di una buena propina, pero ni
aún así.
Al salir a la calle tuve que frotarme los ojos: la claridad
me cegaba. Tengo que beber menos, pensé. Entonces escuché el llanto del bebé de
Laura, la vecina del quinto. Nuestra relación se rompió cuando me dijo que yo
era el padre del niño. ¡A otro con esas patrañas! No obstante, al pasar, le
hice unas carantoñas al niño y se calmó.
La tarde no iba bien; en cualquier caso, iría a ver a Esteban
que como siempre estaría en el bar bebiendo y fumando. Es lo único que hace. Nunca
debí prestarle aquella suma de dinero, pero me cogió en horas bajas.
Crucé la entrada del bar y allí estaba. Lo llamé. No
reaccionó, ni siquiera giró la cabeza. Supuse que no me había oído con tanto ruido
como había en el local. Me acerqué.
Puse mi
mano sobre su hombro y esta se deslizó como el agua. Un frio extraño me
envolvió. De repente, como un flas, recordé la noche anterior.
No puedo
distinguir con quien estaba, ni siquiera el lugar, pero sí recuerdo la
discusión, el grito, la sangre caliente extendiéndose por el suelo… mi sangre.
No era resaca, es que alguien me había matado.
©Manuela_ferca
(Continuará)
Volvemos al reto con un escritor invitado.
Os traigo la primera parte de un relato escrito por mí. No
está completo.
El desenlace lo publicaré en un par de días, pero no lo escribiré yo: será un
autor invitado quien se encargue del final:
Fabián Fernández Madero (@fabienfernandezmadero en
Instagram).
Juguemos: ¿quién creéis que es el asesino?
A continuación, os doy pistas.
Pistas para resolver el reto
El portero vio sobre uno de los muebles dos relojes de oro.
Laura le advertía de consecuencias si no daba los apellidos
a su hijo.
Esteban no pretendía devolverle el dinero.
La prometida del propietario del bar, se casó con Canelo (el protagonista) y
luego fue abandonada.
IRREVERSIBLE
2ª parte
Por Fabián Fernández Madero @fabianfernandezmadero
Las declaraciones recabadas por el detective Carlos Frey, fueron
las siguientes:
-Dueño del bar: “Por ser un día de mucho calor, había muchos
clientes bebiendo; por lo tanto, estaba muy ocupado. Canelo se fue del bar sin
pagar una abultada deuda, ya que también debía pagar los tragos de Esteban
Fuentes. Salió tambaleándose del bar a las 12:10 del mediodía y se dirigió a su
departamento. Al dar vuelta en la esquina, fue apuñalado y falleció por la gran
pérdida de sangre”.
-El portero: “lo vi caer, me acerqué y, cuando vi el charco
de sangre, llamé a la policía.
-La vecina del 5º piso: Escuché un grito y, cuando me asomé por
la ventana, Canelo yacía en la esquina bañado en sangre.
En el allanamiento del domicilio del portero se hallaron dos
relojes de oro que pertenecían a la víctima. En el departamento del occiso se
halló una carta con amenaza de muerte firmada por la vecina del 5º piso, y Esteban
Fuentes estaba bebiendo en el bar cuando ocurrieron los hechos.
Por lo tanto, El Detective Carlos Frey, resuelve: 1) Detener
al dueño del bar por asesinato. Al portero por robo y a la vecina del 5º por
amenaza de muerte.
Estos fueron los hechos:
Canelo recibe la carta y se va a
beber. Le da las llaves al portero, para que lo ayude a entrar al volver ya que
iba a emborracharse. El portero decide entrar al departamento y robarse los
relojes mientras Canelo no estuviera. El dueño del bar, no pudo haber visto que
Canelo se dirigía hacia su departamento, ni que cayó en la esquina, ni que
murió por una puñalada, por estar con mucho trabajo. El único beneficiado fue
Esteban Fuentes.
@fabianfernandezmadero
Gracias a Fabián Fernández Madero por aceptar mi invitación a este reto y a todos quienes hayáis seguido esta propuesta, pensada para crear
comunidad, entretenernos y, ante todo, descubrir autores.
Si
alguien quiere ser el próximo escritor invitado, solo tiene que decírmelo por correo.
Hasta el próximo ¡Descubre al culpable!
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